Entre cerros y colinas estériles, el Ecuador puso a Puéllaro como una de las sublimes variedades, cuyo conjunto armónico forman la unidad del universo.
El color amarillento de sus limos y naranjos, al par que presenta un patético contraste, realza el verde esmeralda de sus chirimoyos, aguacates y cafetos.
Entre cerros y colinas estériles, el Ecuador puso a Puéllaro como una de las sublimes variedades, cuyo conjunto armónico forman la unidad del universo.
Entre cerros y colinas estériles, el Ecuador puso a Puéllaro como una de las sublimes variedades, cuyo conjunto armónico forman la unidad del universo.